Los Territorios Palestinos Ocupados forman un puzzle de piezas mal conectadas en las zonas de Cisjordania y Gaza. Los Acuerdos de Oslo dividieron los TPO en 3 zonas (A, B, C), según el tipo de control que tiene la Autoridad Nacional de Palestina en cada una de ellas.

Vivir en Palestina es resistir diariamente en un entorno hostil, altamente militarizado, con graves limitaciones de movilidad de personas, de desarrollo económico y político. Sin embargo, la población palestina resiste. Existencia es resistencia, mantienen firmemente.

En este entorno, mujeres palestinas buscan alternativas para la supervivencia y para la transformación social. Se capacitan para ser lideresas efectivas y con voz propia en sus propias localidades. Se organizan en cooperativas para generar ingresos económicos, asumiendo a menudo un nuevo rol familiar a falta de los ingresos económicos de sus maridos, muchos en paro o incluso encarcelados. Se organizan para ofrecer al mercado productos palestinos que representan una alternativa a los productos israelíes, además de ser una estrategia de lucha económica frente la ocupación israelí

Ante una situación enquistada y que mucha población palestina vive con desesperanza, queremos dar voz a quien lucha a través de su resistencia, con dignidad y determinación.