El acoso sexual se da en todas partes y en todos los escenarios. Es parte de la violencia estructural hacia las mujeres en nuestra sociedad patriarcal.

En los espacios y momentos de ocio, el ambiente de disfrute acompañado del alcohol y drogas es vivido por algunos hombres como un escenario propicio para dominar, acosar y violar a mujeres y chicas. Sin miedo a ser increpados, sin penalizaciones jurídicas.

Las mujeres hace mucho tiempo que señalan estos comportamientos como parte de la pirámide de la violencia física, institucional y simbólica hacia ellas.

Pero un cambio está pasando en la sociedad catalana y española. Hoy en día son muchas más, más concienciadas y movilizadas. Más mujeres hacen frente a estas violencias en su día a día, en manifestaciones multitudinarias, escribiendo sus propios cuerpos que no tolerarán ninguna agresión más.