El acoso sexual se da en todas partes y en todos los escenarios. Es parte de la violencia estructural hacia las mujeres en nuestra sociedad patriarcal.

Durante las celebraciones de fiestas populares, el ambiente de disfrute, acompañado del alcohol y drogas, es un escenario propicio para que algunos hombres lo vivan como una oportunidad para acosar a mujeres y chicas, e ir hasta donde sus deseos egocéntricos quieran llegar. Sin reprobación social ni penalizaciones jurídicas.

Así, sin temor a ser increpados, algunos hombres hacen gala de chapas y camisetas con textos claramente humillantes para las mujeres, y en algunos casos incluso hacen apología de la violencia hacia ellas.

Este reportaje quiere plasmar el cambio que está pasando a la sociedad española. Porque las mujeres hace mucho tiempo que decimos basta y señalamos estos comportamientos como parte de la pirámide de la violencia física, institucional y simbólica hacia las mujeres. Pero ahora ya somos muchas más y más concienciadas.

Las mujeres nos plantamos y le hacemos frente al machismo. En manifestaciones multitudinarias, o llevando escrito en nuestro propio cuerpo que no toleraremos ninguna agresión más ¿Te sumas?